
hace como tres meses que mi querido martín nos regaló esta lata. hoy me sirve para describir lo que es poesía. la poesía es comer de la lata, un recuerdo de melocotón. a voluntad confusa.
entonces no puedo escribir un buen poema. deberé esperar a cuando diga el melocotonero. y eso ocurre cuando ocurre. así que los poetas somos lata. y eso no.
entonces no puedo escribir un buen poema. deberé esperar a cuando diga el melocotonero. y eso ocurre cuando ocurre. así que los poetas somos lata. y eso no.
òscar

6 comentarios:
Sí, somos ocho o diez...mitades.
un beso.
Anay
no más. no menos.
besos, querida anay...
òscar.
Te agenciaste esa maceta con un ojo (no es una media luna, es un ojo) y estamos perdidos, cocacolo. Tenés la combinación de la caja fuerte.
Ser poeta es comer de la lata recuerdos de melocotón, cuando disponga el melocotonero. Es precioso, melocotono. Precioso.
ah, el cuenquito es divino, es de fabi, quiero decir que lo hizo ella y es un ojo y todo lo demás y no y sí...
ser cococolo me sitúa donde los cómicos y eso me fascina y sí, acertaste, tengo la combinación de la caja fuerte sin puerta...
muchas gracias, durazna...
besos,
òscar.
Solo puedo decir: qué hombre se ha agenciado fabi y qué mujer hacedora de cuencos se ha agenciado cocacolo-melocotono.
Te leo con una sonrisa que no declina ni decae.
Podría venirse la guerra, pública o privada, y la sonrisa seguiría allí, incólume como una columna (¿o incóluma?, ya no sé ...)
así me vuelen el culo qué digno ser sonrisa verdad...
es fascinante verdad lo de encontrarse que te den el flechazo y lo que más me gusta es la sensación de eternidad que mi carnecita tiene...
besazos, querida mariel,
òscar.
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