anoche me quedé en casa solo. miguel y encarna salieron a cenar cada cual con su peña. me puse a marcar los poemas para la lectura en el manubrio. me gustan esos ratos con la casa vacía, sabiendo que ellos están bien en sus cosas.
tomarme una cerveza y unas olivas negras viendo algo de la tele sin enterarme. prepararme la cena en la bandeja. volver a los poemas y releer algo más que se me ocurre. acabar de cenar. empezar a ver una peli que parece cursi y saber que me espera algo mejor. cambiar de canal y ver el exorcista otra vez más. acojonarme y reírme (pero poco) otra vez de esa barbaridad de puto genio.
entre unas cosas y otras, vuelve miguel, se va a dormir tarde y a mí me entra también la ñoña. intento esperar a encarna despierto, leyendo, pero me vence el sueño. la oigo llegar al rato y meterse en la cama con el frío de la calle en el cuerpo y enseguida le caliento los pies y nos dormimos.
pepe

6 comentarios:
fantástica manera de esperar lo querido.
besos,
ò.
es chulo quedarse en casa solo/a cuando sabes que en realidad no estas solo.
Besos.
Espléndido, Pepe
brava expresíón: la ñoña
no te imaginaba viendo El exorcista, aunque ciertamente estás rodeado de posesos maravillosos
delicada descripción de una cotidiana con entraña
definitivamente:
you're a lover, not a fighter
/abrazo
zánquiu, querido stalk.
you are a phenomenon, you know?
peper
Peyper:
recuerda que aunque en el acento no lo tengo muy marcado, sigo siendo andaluz, por eso me permito corregirte:
a phenomeno, no:
Un "femónemos"
(¡y tú otro!)
claro, amigo mío, del griego phemonemós, o loqués lo mesmo, animalaco esencial.
yur bróder,
peypson
Publicar un comentario