una señora toma un taxi, llega a su destino y en el momento de pagar descubre que no lleva dinero en el monedero. se disculpa de forma reiterada. el taxista, comprensivo, le quita hierro al asunto y la mujer se va sin pagarle la carrera y disculpándose de nuevo.
al cabo de un tiempo, la mujer consigue localizar al taxista en cuestión y para compensarle, le regala un nicho en el cementerio municipal.
pepe


2 comentarios:
brillante, Peppone,
es usted un crack,
no cambie,
me descalzo ante ussía...
no es mérito mío, caro, es contado por alguien a quien le pasó, y oído por encarna que me lo cuenta luego.
en cualquier caso, tremendo.
salúdole a la usanza macarrona,
suyo
peppo
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