"(...) Nada más dulce que arrastrarse al margen de los acontecimientos; y nada más razonable. Pero sin una fuerte dosis de demencia, no hay iniciativa alguna, ni empresa, ni gesto.
La razón: herrumbre de nuestra vitalidad.
Es el loco que hay en nosotros el que nos obliga a la aventura; si nos abandona, estamos perdidos; todo depende de él, incluso nuestra vida vegetativa; es él quien nos invita a respirar, quien nos fuerza a ello, y es también él quien empuja a la sangre a pasearse por nuestra venas.
Si se retira, nos quedamos solos. No se puede ser normal y vivo a la vez".
La razón: herrumbre de nuestra vitalidad.
Es el loco que hay en nosotros el que nos obliga a la aventura; si nos abandona, estamos perdidos; todo depende de él, incluso nuestra vida vegetativa; es él quien nos invita a respirar, quien nos fuerza a ello, y es también él quien empuja a la sangre a pasearse por nuestra venas.
Si se retira, nos quedamos solos. No se puede ser normal y vivo a la vez".
E. M. Cioran Adiós a la filosofía. Alianza Ed. Madrid, 1980.
pepe


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