"Porque el poeta no escribe desde la torre de marfil, como nos dijeron siempre, ni desde las ramas donde vive alegre y distendida la cigarra, sino desde la tos, el grifo, la conmoción, la herida, la intemperie, la mano o las uñas que se manchan los dedos en todo aquello que tocan, sienten, duelen, abrigan, aman o arañan. Hormigas, sólo hormigas con enormes ojeras, pero hormigas que llevan todo el peso del mundo a sus espaldas. Porque el poeta presta oídos, presta sombra, presta indicios, latidos, pero ante todo y sobre todo presta su voz, su hígado y su conciencia a manos llenas. Llenas de lo que ve, absorbe, intuye, empuja, eleva, quiebra, sangra, enferma, excava y de aquello que finalmente transforma y nos transporta a otro lugar, a otra mirada, a otra forma de ver, de remover y de conmover las cosas, como han hecho siempre las metáforas."
FERNANDO BELTRÁN
EL PRESENTE
En la nevera siempre hay té frío
con hojas de léxico en desuso. Ha llegado
el bello otoño, muy pronto la nieve cubrirá
los quitamiedos, en diciembre alquilaremos buzones,
ordenaremos todos los regalos.
Es bueno veros partir...
Una niña bosteza y luego otra. Le doy
a cada una la historia que coincide con su aspecto.
A mediodía salgo a pedir romero a las gitanas,
sacudo manteles, prendo las chimeneas
mientras los organizadores
se preguntan
si pueden permitirse tanta danza.
Que algún nervio simpático me haga la señal
cuando deba reír, que alguien tome por mí
las decisiones que afectan al olfato.
Os pido un minuto de vergüenza.
El tema es libre.
ANDRÉS NAVARRO
...Feliz lunes.
Un beso,
Anay

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