
Resurge del aroma de la bruma
una extraña emoción de luz cautiva.
Yo también llego preso,
con la certeza que abre tu muralla,
con turbulento cauce de glaciar,
para invadir tu imperio como héroe cesante.
Confieso este delito sin castigo.
Se esconde en tus cabellos
la única llave que abre mi cadena.
Un hombre soy, dispuesto a la derrota:
respirando en su oxígeno hallarás
el diálogo preciso para amarme
y el mercurio que teje ardientes climas,
membranas de la fiebre.
Isabel Pérez Montalbán, http://www.hwebra.com/hwebra_1/html/margen_perez.htm
pepe

2 comentarios:
Hola soy Beats, un nikosiano, os acordáis?precioso poema.
Saludo grande.
sí, amigo, aquí seguimos.
gracias por pasar y una abrazo fuerte
pepe & soperos
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