
llegar medio dormido, como siempre, a pesar de un buen y reconfortante desayuno. subir en ascensor y trabajar en la biblioteca. y encontrarme con esta sorpresa en la entrada. bien por stella y su gallinácea obra de arte. me hace ilusión que haya elegido la biblioteca, porque ese espacio me es muy familiar y stella es de mi familia.
justo después de la entrada, a mano izquierda, en la biblioteca, está la sala infantil que lleva mi amiga encarna y allí siempre veo como se lo pasan en grande los niños, revolviendo libros, y los sábados con un espectáculo infantil que yo me paro a ver muchas veces. hay tanto que aprender.
los chavales tendrán un doble aliciente para venir a la biblioteca.
mariano

2 comentarios:
me recuerdan los gallitos de honduras... son bellos
muak
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