yo iba con mi padre a mestalla los domingos, mediados los 60. paquito, roberto, claramunt, mestre, poli, guillot, waldo, zamora...la grada olía a puro y a masaje floïd. los hombres llevaban camisas blancas arremangadas y cerca del gol sur una mujer de voz de chillona le gritaba al árbitro cada domingo la misma cantinela: -arbitre!...fill de puta...!
éramos del valencia, claro. y mi padre, cuando fallaba guillot -bastantes veces, qué malo era el tío- se desesperaba: -qué crimen, qué crimen! -decía siempre. se escuchaban las botas sobre el césped, el rodar del balón, la respiración, los choques y las voces de los jugadores sobre el silencio del campo.
era un partido duro, bronco. el valencia no dejaba jugar al barça. en la portería del valencia, cañizares perdía tiempo con 1-1 en el marcador. al cuarto de hora de la segunda parte, la gente empezó a calentarse. rodeados de varios miles de energúmenos que gritaban "cañizares, hijo puta", miguel me miraba embutido en su anorak con cara de pasmo y los ojos muy abiertos. chemari y yo sonreíamos, disimulando. pero el retumbar del griterío acojonaba de verdad.
acabó el partido. salimos los tres del campo con la riada de gente. íbamos en silencio, cuando miguel, con las manos metidas en los bolsillos me miró serio y me dijo: -papá, nos podríamos hacer del barça?
pepe
hace unos años, miguel y yo fuimos con chema carreras al camp nou. miguel tenía su camiseta de vicente, los tres íbamos a ver un barça-valencia de verdad, miguel y yo estábamos en campo contrario. el tándem ronaldinho - eto´o hacía diabluras por las bandas.
era un partido duro, bronco. el valencia no dejaba jugar al barça. en la portería del valencia, cañizares perdía tiempo con 1-1 en el marcador. al cuarto de hora de la segunda parte, la gente empezó a calentarse. rodeados de varios miles de energúmenos que gritaban "cañizares, hijo puta", miguel me miraba embutido en su anorak con cara de pasmo y los ojos muy abiertos. chemari y yo sonreíamos, disimulando. pero el retumbar del griterío acojonaba de verdad.
acabó el partido. salimos los tres del campo con la riada de gente. íbamos en silencio, cuando miguel, con las manos metidas en los bolsillos me miró serio y me dijo: -papá, nos podríamos hacer del barça?
pepe

2 comentarios:
fantástico, querido pepe.
besos,
ò.
qué lindo. lindo, lindo. me recuerda a mi papá llevando a la cancha a mi hermano, a ver a Huracán, en la época de la tele en blanco y negro, y mi hermano fascinado, diciendo "¡papá, papá, estoy viendo a Carrascosa en colores!".
besos,
M.
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