Vayamos
a sembrar cantos y hormigas
y vuelos y pájaros que bajo tierra dicen
que también cantan
y no suben hasta los labios porque éstos
ya queman por el frío
del acantilado que siempre está asomado
al vacío donde polvo
sólo existe
y piedras.
José Maria Millares, De Aguaviva, en Esa luz que nos quema, Barataria col. bárbaros 2009
pepe

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