sí, encarna y yo estuvimos anoche bailando y berreando como todo el palau con el maceo parker, con su banda -ésos enormes músicos de norz caroláin - máquina humana trepidante de música como un motor de barco sincopado, de tripa misteriosa y elegante haciendo retumbar el sonido del barrio. nos hicieron el favor de su música. me encontré a david muñoz. gracias a él y a isa gonzalo estábamos ahí. por otra parte no se apreciaron restos tóxicos de"gas millet" en los rincones del teatro. quedaron -al menos, ayer noche- barridos por el ritmo imparable de unos cuantos amigos del arrabal de kinston, carolina del norte.
pepe

No hay comentarios:
Publicar un comentario