
"(...) todos los demás días del año salía a los campos al amanecer para conducir a sus cabras, excepto algunos días terribles del invierno en que la tierra estaba agarrotada por un cierzo que podía matar a los chotos, o los días en que caía un maremoto de agua sobre el mundo y había que disponer de una tea bajo una manta para contarse los dedos de la mano. En medio de los campos desamparados oponía remotas blasfemias a la desgracia del granizo y cuando regresaba por el Camino Real bajo un aguacero recién salido de la Biblia hablaba sólo y en voz alta, para que a las cabras sobresaltadas por los relámpagos y los truenos de la tormenta no las lastimase el espanto."
Félix Grande, La Balada del abuelo Palancas, Galaxia Gutemberg, 2003.
pepe
Félix Grande, La Balada del abuelo Palancas, Galaxia Gutemberg, 2003.
pepe

3 comentarios:
la foto es de masats, tomelloso 1960.
por supuesto el texto es fantástico pero la foto me ha colgado. he recibido un gran impacto, una enorme afinidad, algo muy especial en esta fotografía.
besos,
ò.
había visto antes la foto, òscar, pero ayer la encontré de nuevo y también me pegó.
es tremenda.
petones
pepe
Publicar un comentario