"Si la ilusión consistiese en mera anticipación del futuro, su cumplimiento o logro lo haría desvanecerse, la anularía. No es así. La ilusión lograda persiste. La percepción o posesión de lo que nos ilusiona no destruye la ilusión; quiero decir, no necesariamente; si ocurre, diremos que ha habido decepción, desilusión en sentido riguroso.
Para que la ilusión persista, sin embargo, hacen falta ciertas condiciones, que aclaran más su consistencia. Es menester que haya continuidad, es decir, que la percepción o posesión sigan siendo programáticas. Si al realizarse terminan, deja de darse la ilusión. Si en ellas se da un avance o incremento, la ilusión subsiste y puede aumentar o elevar su intensidad
El ejemplo más claro es uno al que en otras ocasiones me he referido: la contemplación de una cara. Cuando he llegado a ver algo, pueden suceder dos cosas: que "termine" de verlo, como cuando contemplo un paisaje, una gema, una flor, un cuadro; o que siga viéndolo indefinidamente, como ocurre con un rostro amado. Éste tiene un carácter programático, argumental, incesante, henchido de innovación, y se lo puede seguir mirando durante toda la vida, sin que se acabe nunca, sin que se lo dé por "ya visto".
BREVE TRATADO DE LA ILUSIÓN, Julián Marías
LO IMPORTANTE
Considéralo, en efecto, una quimera.
Si amenaza con huir,
paga el rescate.
Más no dejes
que el alud de lo importante
sea más atronador
que el favor de tus sueños.
Anay Sala
...Feliz lunes.
Un beso,
Anay

2 comentarios:
hermoso poema, anay.
y la música, otro viaje al pasado, con la radio puesta y sonando esta canción de los platters. increíbles. mis hermanos tenían los discos. yo, siete años.
besos,
pepe
Qué bonito Anay. Gracias.
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