
interrumpir la carne. su respiración. bajar la mirada a los pies.
llevo dos noches estirando el cuerpo cansado sobre la cama. apagando el ruido. me gusta sentir respirar la piel. me quedo inmóvil. hago un pequeño gesto y todo grita por dentro. la espalda sobre el resto. me paro de nuevo. con el movimiento leve interrumpido. un movimiento como una ola. sentir la dermis como ligamento del verso, como aquello que me ata a la consciencia. traer a la mente los huesos para notar el exceso del cuerpo. siempre he tenido la sensación de que mi cuerpo me desborda, no por el físico, sí sobre el peso que tiene sobre mi poesía. aunque no lo haga con claridad.
hoy también el cuerpo como carne del poema.
mariano
llevo dos noches estirando el cuerpo cansado sobre la cama. apagando el ruido. me gusta sentir respirar la piel. me quedo inmóvil. hago un pequeño gesto y todo grita por dentro. la espalda sobre el resto. me paro de nuevo. con el movimiento leve interrumpido. un movimiento como una ola. sentir la dermis como ligamento del verso, como aquello que me ata a la consciencia. traer a la mente los huesos para notar el exceso del cuerpo. siempre he tenido la sensación de que mi cuerpo me desborda, no por el físico, sí sobre el peso que tiene sobre mi poesía. aunque no lo haga con claridad.
hoy también el cuerpo como carne del poema.
mariano

3 comentarios:
jo Mariano...
olé, bisho...
pa servirles...
mariwano
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