¡Impresionante, neng! Ayer estuve jugando con la nieve y lanzando bolas. ¡Cuántos años que no lo hacía!
No he visto nevar desde que era chico y vivía en un pueblito de montaña, en Almería. Aquello era otro tipo de nieve: medio metro, y duraba todo un mes. Había que salir de casa con pala.
Ayer fue un camino directo, brutal, a esa infancia perdida.
ayer pase yo bajo la casa del stalker y pense romperle los cristales a bolazos! hubiera estado lindo liarnos a oxtias en medio del paralelo, con dos cuyons, a oxtia limpia!
si, ayer era directo total, que si no salias rapido se acababa el viajecito a la infancia!
¿y por qué no dijiste nada, maurón? Ni te imaginas la puntería que tengo con las bolas de nieve...
lo de las pedradas es cosa hecha. Un día podemos quedar los tres para darnos unas saludables trompadas, como en "El club de la lucha". Así reforzamos nuestra animalidad y terminamos de disolver el resto de ilusoria identidad que nos queda.
8 comentarios:
El Cuenco-Bebelluvias rige el mundo.
besos.
M.
el cuenco-bebelluvias es un fenómeno. lo vive todo del mejor modo...
besos,
ò.
¡Impresionante, neng! Ayer estuve jugando con la nieve y lanzando bolas. ¡Cuántos años que no lo hacía!
No he visto nevar desde que era chico y vivía en un pueblito de montaña, en Almería. Aquello era otro tipo de nieve: medio metro, y duraba todo un mes. Había que salir de casa con pala.
Ayer fue un camino directo, brutal, a esa infancia perdida.
abrazos
qué maravilla. ese viaje directo a la infancia. continúas con pala. eso es magnífico.
besos,
ò.
ayer pase yo bajo la casa del stalker y pense romperle los cristales a bolazos! hubiera estado lindo liarnos a oxtias en medio del paralelo, con dos cuyons, a oxtia limpia!
si, ayer era directo total, que si no salias rapido se acababa el viajecito a la infancia!
saludos
hostia, yo me apuntaba a esa guerra de bolazos. stalker tenía ventaja (de arriba abajo)...
otro día nos peleamos a pedradas, que también es muy sano...
besazos,
ò.
Bash:
¿y por qué no dijiste nada, maurón? Ni te imaginas la puntería que tengo con las bolas de nieve...
lo de las pedradas es cosa hecha. Un día podemos quedar los tres para darnos unas saludables trompadas, como en "El club de la lucha". Así reforzamos nuestra animalidad y terminamos de disolver el resto de ilusoria identidad que nos queda.
Por mí, cuando queráis,
abrazos
hecho!
ò.
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