
hemos disfrutado de un día de playa. mi tía chonín ha venido unos días desde toledo y hemos ido con ella. ha sido muy agradable. parece una entrada sin más. y no. dentro hay muchas cosas. no se ven pero están. así que, chonín, ya sabes que en el prat tienes casa cuando quieras.
estoy moreno de cojones.
estoy moreno de cojones.
òscar

2 comentarios:
Hay muchas cosas que no se ven. Pero están. En el fuera de campo, en el reverso, en el ojo del scanner, en el contenido viscoso del globo ocular, en las formas que asume la arena, en la infrecuente vitalidad con la que al día siguiente seguramente se despertó la tía chonín.
Tampoco se veían los cojones (¿o la playa era nudista?), pero están morenos. Ya lo sabes, te venero, osssssscar.
es, digamos, la bola negra. como en el billar, sólo que aquí son unos cojones de la suerte, de singular-plural. creo que me venían de serie.
mmmmuás!
el cocacolo.
*gracias.
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