
sólo compré en 1992, cuando vine al piso. pinzas, digo. ahí hay unas cuántas que aparecieron no sé de dónde. una fucsia. las verdes ni recuerdo. el caso es que en el cesto de las pinzas viven las viejitas mutiladas y cuando tiendo mis dedos las sacan a dar una vuelta cortita hasta el tendedero y luego de regreso. no puedo tirarlas, son de madera. si hubiese un incendio en esta casa salvaría a fabi por supuesto y por amor y también las cosas de madera. las cosas de madera son bien de madera, eh. yo no podría hacer como el agricultor del pueblo que plantó un campo de chopinas y espero quince años y luego vendió la madera. leí ese libro, luna, de una joven que se subió a un árbol para salvarlo. hace años. lo dejé y creo que se llama luna. hoy no sé dónde me subiré o bajaré, pero mira que hoy vienen pasando cosas.
en la playa me fascina la rambla de paseantes que van y vienen por la línea de mar. yo no he sido nunca uno de ellos aunque me considero. para mí son los importantes de la playa. luego están los secos y los mojados, yo soy de los mojados. qué cosa que seamos de sangre caliente, verdad.
también pensé, pobre de mí, ayer, en hacerme blogger profesional.
en la playa me fascina la rambla de paseantes que van y vienen por la línea de mar. yo no he sido nunca uno de ellos aunque me considero. para mí son los importantes de la playa. luego están los secos y los mojados, yo soy de los mojados. qué cosa que seamos de sangre caliente, verdad.
también pensé, pobre de mí, ayer, en hacerme blogger profesional.
òscar
mira que te cuento cosas verdad...

4 comentarios:
Buenos días, a mi me encanta volver con el café recién hecho y que me hayas contado algo. gracias, abrazazos
qué bien, marta!. siempre es una alegría recibirte...
besazos,
òscar.
Los broches de madera de colores de madera (por acá a esos dos deditos que impiden que se vuelen las sábanas se los llama así) son mucho más bellos que los de plástico de colores de colores (sí, dos veces de colores, es a propósito, es demasiado). Como los juguetes. Tirar a la basura los broches gastados de madera es ser un desalmado. Ya imaginaba yo que los salvarías del incendio, aunque uno de ellos lo hubiera provocado.
Y ya te imaginaba como un mojado. Nunca seco, nunca haciéndole la caminata paralela al mar (que es igual a no mirarlo).
Así es osssssscar (sin coma después del "es"; y bueno, sos vos el que estás contándote y esto puede ser muchas cosas, osssscar, pero nunca algo profesional).
a ver que voy tomando nota. que nanay a lo de profesional, vale, de acuerdo, lo de los paralelos al mar que no lo ven...
mariel, mira que escribes semilla, eh!
así da gusto, todo junto y sin coma después del así...
sí, la madera no muere cuando muere aunque mejor no cortarla que no es pan o es otra forma de pan...
¿has visto que me provocaste que este comentario parezca un rompeolas con los parrafitos cortados?...
entonces digo y aquí soy un atleta: gracias...
es confortable estar del otro lado de la hoja...
besos,
òscar.
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