
fui a mirar el calendario
y cae en viernes
ahora voy a calentar
café
no son dos rutinas
son rituales
el primero no lo desvelaré
el café es para que mis pies
sean unos pies despiertos.
sean unos pies despiertos.
**
no recuerdo el día de la semana que murió.
esta noche he soñado que trataba de mantener a distancia a una especie de tigre con hocico de lobo con un taburete, hasta que ha llegado mi hermano y se ha puesto a acariciarlo y el furioso animal se ha convertido en algo que abrazarías.
mientras escribo esto comienza a llover, lo había pensado mucho antes, que hoy llovería.
yo no soy de tatuajes, aunque durante este casi año que hace ya, he pensado muchas veces en hacerme uno pequeño, con su nombre, con letras de palo en el envés del antebrazo derecho. ahora sí lo digo, el día 31 hace un año que murió tiza, por decirlo de algún modo. en el poema no lo digo, hubiera sido imperdonable.
hace buen fresco esta mañana. ideal para jugar al superbuteo.
òscar

2 comentarios:
sí, me acuerdo de tiza, amigo, cuando estaba sentada silenciosa en la silla del comedor -arrimada a la mesa- y alguna vez me miraba inmutable, egipcia, desde otro plano distinto del mundo real.
su nombre perdurable.
abrazos
pepe
ya lo creo!, qué tipa!, es una suerte de alimento vital para mí.
besos,
ò.
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