
Onetti escribió su primera novelita de un tirón a principios de los años 30, en Argentina. Lo hizo empujado por la dictadura del general Uriburu, por la ausencia de humos en el régimen y, en concreto, por la prohibición de dispensar tabaco los fines de semana. Y un viernes, para nuestra fortuna y la desdicha del autor, se olvidó de proveerse de cigarrillos. Tuve un sábado y un domingo horribles –contaba Onetti-, loco de ganas de fumar, me era imposible y en un ataque de malhumor me volqué a escribir “El pozo”. Se me ocurre que, en los rótulos de las cajetillas, habría que advertir no sólo que el tabaco mata sino, también, que fumar le puede volver a uno escritor y, entonces, hasta puede terminar muriendo dos veces.
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elascensordecristal.blogspot.com
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pepe

1 comentario:
portadón!
ò.
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