
me apetece rodar
como mi sobrino
el otro día
en la ladera
que hizo la croqueta
le llama él
girar la espalda hacia adelante
como una cochinilla de humedad
y ahí
con parsimonia
en la lenta bajada
de una tarde de verano
de dos tardes estivales
si es preciso
dedicarme
incólume
a comerme
todos los miedos
los estomacales
los cerebrales
los vertebrados
y los invertebrados.
òscar

4 comentarios:
Este poema me rueda en el adentro, me muele los tallos y asperezas.
Salud, búfalo
querido hermano búfalo...
¡salud!.
besos,
òscar.
que -apenas- nos quedarian si no os tuvieramos tantos -devezencuandos-
gracias soperos
a tu, xavi!
petons,
òscar.
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