
estaba escribiendo un gran poema y lo he retorcido como un paño mojado porque cuando alzas la vista del papel la vida no es un verso ni un anticiclón aunque esta última palabra si la separas en dos ahí tienes dos asuntos interesantes. veamos:
he decidido hacer un no-veamos. unas cuantas líneas de separación para provocar un distanciamiento, mejor, espacio, diría yo. y vuelvo a escribir veamos y sus dos puntos tan elocuentes y prometedores:
nada. puro gas. como un pedo.
así que aquí es como si hubiera pasado algo grande, pero en realidad no ha pasado. ¿o sí?. porque estoy recogiendo las migas de la mesa como sí hubiéramos comido y charlado con pan.
vuelvo a comenzar:
tengo un paño en cuyo interior hay migas de pan. y afuera están los pájaros. ¿no te parece maravillsoso y nos dejamos de poemitas?.
creo que sí.
òscar
he decidido hacer un no-veamos. unas cuantas líneas de separación para provocar un distanciamiento, mejor, espacio, diría yo. y vuelvo a escribir veamos y sus dos puntos tan elocuentes y prometedores:
nada. puro gas. como un pedo.
así que aquí es como si hubiera pasado algo grande, pero en realidad no ha pasado. ¿o sí?. porque estoy recogiendo las migas de la mesa como sí hubiéramos comido y charlado con pan.
vuelvo a comenzar:
tengo un paño en cuyo interior hay migas de pan. y afuera están los pájaros. ¿no te parece maravillsoso y nos dejamos de poemitas?.
creo que sí.
òscar
* la pintura es de eulogio.

4 comentarios:
Maravilloso recorrito poético para descubrir que al final no nos hacen falta los poemas.
Grande.
los poemas son peso en la mochila o esas horribles figuritas que hay en las casas. las más de las veces.
ardides.
gracias, hermano búfalo!
òscar.
que gran verdad, te lo dice otro poeta que hace tiempo que se dio cuenta de esto y por eso escribe sólo por necesidad de constatar la poca verdad que cabe en el poema en comparación con la de la vida y, al mismo tiempo, la necesidad de celebrar la verdad de la vida a través del ritmo del lenguaje. Vivan las migas de pan en el mantel!
muchas gracias por tus palabras que caminaron mucho antes que las mías y que, por eso mismo, saben a las mías nuevas, como un pan de ayer.
gracias,
besos,
òscar.
Publicar un comentario