andábamos por cádiz después de pasar por la caleta, con ese foco extra de luz que tiene todo. yo iba buscando un jardín con bancos de cerámica y magnolios centenarios que da a la bahía, un lugar en el que había estado 25 años antes. y no lo encontrábamos cerca del mar. ya no sabía dónde estaba. decepción. nos metimos en la ciudad vieja, teatro falla, plaza de san antonio, calles estrechas y luminosas, y encarna, sigilosamente, con el mapa en la mano, nos guió sin decírnoslo hasta aquí, a la alameda de apodaca, al baluarte desde donde se divisa el puerto de santa maría. ahí seguían los árboles, los bancos, los pescadores a la fresca de abril.
00000000
pepe

No hay comentarios:
Publicar un comentario