por la mañana encontré un bar con las cucharillas del café planas, le comenté a mariano, que frecuenta el lugar, ya sabía. comprenderéis que a un sopero como yo estas cosas le hagan gracia, es como si le pusieran plana la cara a mi madre.
por la tarde trabajé lo del cartel de sant jordi y mariano volvió a salvarme de un mareo de pelotas con tanta prueba. que qué, me dice; ya voy, le digo. y en un santiamén estábamos con ventu, los tres, ea, soperos, que el poeta vino a vernos y eso siempre es una fiesta.
y ahora es sábado.
por la tarde trabajé lo del cartel de sant jordi y mariano volvió a salvarme de un mareo de pelotas con tanta prueba. que qué, me dice; ya voy, le digo. y en un santiamén estábamos con ventu, los tres, ea, soperos, que el poeta vino a vernos y eso siempre es una fiesta.
y ahora es sábado.
òscar



2 comentarios:
placer de la charla...
ídem, señor charlot.
ò.
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