
Nada queda de nuestro
palomar blanco, donde
sentimos el primer
vértigo nada queda
del almendro en el que
imaginábamos lianas
y éramos dos tarzanes nada queda
de la tapia que el mundo dividía
en territorio apache
y en territorio sioux nada queda
del cuarto de las ratas
que olía a viejas historias y tampoco
queda nada me han dicho
de la terraza ni de la
galeria de cristal donde el sol en invierno
se acurrucaba como un gato nada
queda de la escalera
de caracol ya nada
del jardín con castaños con acacias
con ¿qué? donde aprendimos a montar
en bicicleta nada
queda de nuestra casa
primera
Hay una valla
y detrás nada, los expertos
han medido el terreno con sus metros cuadrados
con sus gafas cuadradas han aojado el terreno
con sus zapatos negros han sumado la tierra
de nuestra infancia que hoy no tiene
dónde meterse:
está prohibido
el paso a los ajenos a la obra.
ooooooooooooooooooooooooo Aníbal Núñez
oooooooooooooooooooooo
pepe

4 comentarios:
Pocas veces las ruinas
y el desaparecer
dieron una siembra blanca
tan despreocupadamente necesaria
de oír en morosa quietud
Alto en el camino: -aquí se está naufragando por voluntad, no por error.
Anibal Núñez es uno de mis poetas de relectura obligada. Pasión obliga.
Un abrazote
Vík
había oído hablar de él en sevilla, pero no conocía su trabajo.
abrazos,
pepe
Supongo que Carmen Camacho, que comparte admiración y lecturas de este náufrago salmantino, daría buena cuenta de su poética marginal (es decir, al margen de la central de Madrid, Barcelona o Valencia que llamarón generación del 50) y difícil. Es una de las voces más substanciales y osadas de nuestra península y de nuestro tiempo. Ejercicio de antipoder, el voluntariamente errado Anibal nos presenta una poesía "ritual" antes que exhibicionista, "Ritual de la espera" que apostara Menchu Gutierrez. Espera y resistencia (no se dejó dominar ni por modas ni por grupos) que desarrollan un mundo lírico desde los símbolos en progreso de un lugar empapado de tristeza y ruinas, de "terca piedad" que bautizara Carlos Piera. Un poema por otro, en Anibal Nuñez saltamos de lo banal a lo esencial de un mirar, de una muy perfeccionada técnica de ajuste, palabra por palabra, del texto, que nos acaba remitiendo a ese no-lugar, a esa primera eclosión, a ese eco de sentido que es toda creación poética.
De éste poeta es el verso bajo el que recojo mis poemillas del último año en un trabajo que quisiera ser poemario. "Perfeccione lo inútil a lo inútil". Es de su poema "Mecanica de vuelo" (Cuarzo, 1981). Ese palpar con las manos sonoras en la imposibilidad de traducir tanta inutilidad y tanta extrañeza, de dar cuenta textual del no saber, del vivir siguiendo las no reglas, esa resistencia y ese errar, por ahí voy, torpemente.
Me alegra tu descubrimiento.
Una joyita es "Mecanica de vuelo" En torno al poeta Aníbal Núñez, ediciones pensamiento, publicado por el Círculo de Bellas Artes en 2008 ISBN:978-84-87619-25-0
y en Hiperion están (agotadas) en dos volúmenes su Obra completa (poesía, traducción, ensayos).
Un abrazote
Vik
gràcies, fiera!!!
un paellón nos espera pronto, no?
y una de anguilas en all i pebre, clar!
xiquet, quina torrentera de sentiments, collons!
pepet
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