
el segundo temporal de este invierno lanzó el cuenco por los aires y, bueno, nada que no se pueda reparar. tengo un cariño especial por los elementos que en algún momento la vida les metió dentellada.
anteanoche, eduardo me mostró el diente de una de sus yeguas. ahora ya es objeto, delicado, bellísimo.
a todos nos volaron la falda unas cuantas veces. por suerte, mantenemos el culo.
la poesía es un ungüento.
anteanoche, eduardo me mostró el diente de una de sus yeguas. ahora ya es objeto, delicado, bellísimo.
a todos nos volaron la falda unas cuantas veces. por suerte, mantenemos el culo.
la poesía es un ungüento.
òscar

2 comentarios:
Que seríamos nosotros sin nuestras heridas? Algunas sangran, otras están en proceso de curación, y la mayoría se convirtieron hace tiempo en cicatrices........
¿Que seríamos sin las historias que las infligieron? o lo que es lo mismo ¿Quién seríamos sin ellas?
Como siempre un placer soñar, suspirar y reflexionar con vuestro blog.
muchas gracias, giardia!
siempre es un placer saludarte,
abrazos,
òscar.
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