
de nuevo llego a casa. como dije, fui a por café y a un recado tempranero. me permití un lujo: tomar un cortado en el gall i la gallina, el cuartel general de sopa de poetes. miraba a la plaça de la vila y pensaba en gallos, gallinas y pollos, en pintar eso. se está bien en este lugar, además, lo atienden buena gente. el hola musical con que me saludo el muchacho así lo demuestra. ahora, cartel. me pongo. poco a poco, dos o tres ideas van alimentándose de grano, como si fueran pollos. les doy de comer. me pongo, digo.
òscar

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