
sin dudarlo ni un solo instante, todos los libros dedicados que recibimos pertenecen a una misma categoría, la emoción dada (por el autor o autora) y recibida por nosotros (mariano, pepe y yo mismo) con infinita pasión y agradecimiento. pero en el caso que nos ocupa no soy capaz de neutralizar ese cauce emocional y me desbordo en parcialidad; sí, chantal maillard nos dedica de su puño y letra este libro de la ranita en portada, y ahora ya me voy a lo personal... no soy mitómano, no colecciono rúbricas, me importa un bledo todo eso. pero mi tuétano es un tipo franco que me desnuda, me destapa de quedabienes y me sube a la computadora así. fijaos cuál es mi nivel de turulez que subí la foto y distorsioné la dedicatoria para preservar, justamente, a mi tuetanito salvavidas.
Para Oscar-Pepe-Mariano
(que se repartan los capítulos
con ecuanimidad)
(...)
(que se repartan los capítulos
con ecuanimidad)
(...)
y acaba la dedicatoria con un guiño-sobrenombre, la rúbrica y 2009.
recién leí acerca del título del libro (a modo de prólogo) y me lleva a decir que a maillard la leo como no leo a nadie más. ¡será torpe mi sinceridad!. porque para mí no es una lectura ni un gesto sobreactuado leer a esta persona. es lo que es. dice en la página 193 una cita de jean rostand: las teorías pasan la rana permanece.
y así voy confeccionando esta entrada, torpemente, dejándome llevar, emitiendo una escritura gutural, mezclada, llena de queseyoes...
también siento la necesidad de dar las gracias a la persona que nos alcanza el libro, un buen amigo nuestro del que, porque su nombre y hombre es muy importante para nosotros, no desvelaré su identidad.
estoy serenamente emocionado, sí. estos días, cuando abra el libro, estará volviendo a n(h)acer(se) una persona buena, en este caso òscar, o sea, yo, aunque aquí es irrelevante.
òscar
* muy pronto, si no ya, el libro estará en todas las librerías.
recién leí acerca del título del libro (a modo de prólogo) y me lleva a decir que a maillard la leo como no leo a nadie más. ¡será torpe mi sinceridad!. porque para mí no es una lectura ni un gesto sobreactuado leer a esta persona. es lo que es. dice en la página 193 una cita de jean rostand: las teorías pasan la rana permanece.
y así voy confeccionando esta entrada, torpemente, dejándome llevar, emitiendo una escritura gutural, mezclada, llena de queseyoes...
también siento la necesidad de dar las gracias a la persona que nos alcanza el libro, un buen amigo nuestro del que, porque su nombre y hombre es muy importante para nosotros, no desvelaré su identidad.
estoy serenamente emocionado, sí. estos días, cuando abra el libro, estará volviendo a n(h)acer(se) una persona buena, en este caso òscar, o sea, yo, aunque aquí es irrelevante.
òscar
* muy pronto, si no ya, el libro estará en todas las librerías.

3 comentarios:
por la parte que me toca, sopera y tercia parte, muchas gracias chantal.
seremos medianamente ecuánimes, espero...
besos para tí
pepe
olé! qué suertudos!
es verdad, es un lujazo!
muás!
ò.
Publicar un comentario