
el viento se llevó volando el macetero-cenicero y el cuenco de fabi. ambos salieron casi indemnes del asunto. apenas una de las losetas despuntada del cuenco, fácil de reparar. supongo que esto nos pasa constantemente en la vida, que nos soplan cosas y nos despeinan y casi se nos llevan el rostro de la cara, pero a la mañana siguiente, casi siempre hay a la mañana siguiente, sólo fallará una vez la cuenta. y entonces ya no estaremos para preocupaciones.
òscar

1 comentario:
me desdigo. muchas veces ya no hay mañana siguiente, constantemente nos pasa... pierdes un trabajo, muere alguien querido, sientes pena...
funcionamos demasiadas veces sin mañana siguiente, aferrados a un paso sin baranda...
ò.
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