
ayer sonó el teléfono, en casa, lo cogí. patapám. ¿sabes cuando se cae al suelo y notas que sanseacabó el terminal? pues eso. que se espachurró. por suerte, mamá tiene un antediluviano que no utiliza y mañana repondré el espiche. mientras, la señora movistar me pone morritos y dice que le gusta mi cartera. pero, no. en realidad, os escribo para decir que ahora que está de cuerpo presente el defenestrado, que siempre que me llaman pepe o mariano, sonrío. con ellos siempre sonrío o me hacen sonreír. que para el caso. eso, que me hace mucha ilusión siempre que llaman estos dos. ayer, hoy, ahora. mañana merendamos, claro, antes de la entrevista con mario. ya está. eso os quería contar.
òscar

No hay comentarios:
Publicar un comentario