SIN
De repente, sin. Porque
la mano se alejó del muslo.
Se elevó volteándose, palma
hacia arriba. La mano.
Y el aire insoportable, hueco.
Sujeción imposible. El muslo,
querencia adivinada en el envés.
Regresar. ¿Invertir? Los dedos,
un gesto –¿gesto?– un gemido, tal
vez. ¿Cómo? Arriba, frío. Abajo,
peor.
00000El cuello, sí, ahí
el cansancio.
00000000000La mano
en el muslo, por fin,
sin saber cómo.
òscar
la mano se alejó del muslo.
Se elevó volteándose, palma
hacia arriba. La mano.
Y el aire insoportable, hueco.
Sujeción imposible. El muslo,
querencia adivinada en el envés.
Regresar. ¿Invertir? Los dedos,
un gesto –¿gesto?– un gemido, tal
vez. ¿Cómo? Arriba, frío. Abajo,
peor.
00000El cuello, sí, ahí
el cansancio.
00000000000La mano
en el muslo, por fin,
sin saber cómo.
chantal maillard.
òscar

3 comentarios:
sin saber cómo...
eso es.
pepe
eso es, querido pepe. ¿sabes? este poema es el menos brutal que he encontrado hasta ahora leyendo el libro. telaciruela!
òscar.
gracias por invitarnos!
muás!
òscar.
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