
daba clases de publicidad en la otra esquina. durante diez años, de lunes a viernes, entraba en la pedrera y relamía todas las exposiciones que hacían. nunca hubo una mala. todas increíbles. en las horas sueltas, me metía en el estómago de este edificio y disfrutaba. el silencio, la vida de las paredes, todo. como baños de humildad. ¡cuánto he disfrutado!. en el primer piso. gratis. siempre.
òscar

1 comentario:
horas y horas y horas. anotaba en una cuadernola.
òscar.
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