
me pasa que cuando compro me duele la cabeza. más que el culo, donde la cartera. mucho más. en el ejercicio navideño de esta mañana, lo he vuelto a sentir. no es que no me guste ir de compras, es más acertado decir que no me gusta comprar. siento que no necesito, no quiero, no uso, no gasto... no.
òscar
òscar

3 comentarios:
por cierto, el sepelio de mi cartera se celebrará mañana viernes a las 10:00, en este mismo blog, en una breve ceremonia laica. gracias por vuestras muestras de consuelo.
òscar - afligido.
òscar, te lo digo muuuy en serio: estoy ahorrando para cierto capricho que creo que me llevará toda la vida. hace unos días vi a través de un escaparate una vaca sagrada de la india, claro, en escala, hecha hucha. lo bueno es que había sido tatuada de manzanas y habían desaparecido sus características manchitas negras. claro, a mí lo de las manzanas me podía, y estuve a punto de comprármela, pero pensé que no hay paradoja mayor que la de gastarse dinero en una hucha. y me volví a casa cargando un puf! que se compró mi hermana.
besososososos
ay, la picha de anécdota que me cuentas!... qué cosas, ana... claro, quizá fuera una de esas vacas 1/1 que se exponen por ahí, 1 artista, 1 vaca intervenida... hubiera sido una paradoja, sí...
creo que, en tu caso, de haberte hecho con la vaca, no hubiera sido un "debe" sino un "haber"... es que una vaca con manzanas es el colmo! brillante, para una chica-institución como tú. macachis, mira, si me encuentro una, le digo que vaya para tu casa... una vaca con manzanas, digo...
muchos besos, ana!!!
òscar.
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