
A una casa de rosa no te acerques
demasiado, que estragos de una brisa
o el rocío inundándola -una gota-
abatirán su muro, amedrentado.
Y atar no intentes a la mariposa,
Y atar no intentes a la mariposa,
ni escalar setos del arrobamiento.
Hallar descanso en lo inseguro
está en el mismo ser de la alegría.
oooooooooooooooooooooooooooo
Emily Dickinson, 1830-1886
pepe
pepe
pepe

3 comentarios:
"En la primavera de 1998, Bluma Lennon compró en una librería del Soho un viejo ejemplar de los Poemas de Emily Dickinson, y al llegar al segundo poema, sobre la primera bocacalle, la atropelló un automóvil."
Així comença La casa de papel de Carlos María Domínguez. Una gran nouvelle. Seguiu imparables.
això és cert, som "impagables", no ens paga ningú. carai, gràcies per fer bullir l´olla!
salut!
òscar.
gràcies, puigmalet pels ànims¡¡¡
pepe
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