tengo una estantería llena de poemas. allí viven pedazos de un pequeño proyecto que da sentido a todo. tengo los libros plastificados para manos muertas. en un rincón, la mirada vigilante de salvador allende, simulando utopías.la estantería está ligeramente doblada. como yo. por el peso de los libros. por mi propio silencio.
todas las noches, duermo debajo de esa madera doblada. a veces asustado. aunque recibir un poemazo a medianoche de Gamoneda o Panero, me provocaría un santo chichón.
mariano

1 comentario:
bien ditxo, rufián, más un poemazo caído al vacío de los cualesquiera poetastros que en el mundo son y han sido (depositados en tu estante) no te dañaría tal cabezón soberbio que posees, hermano trovador, sino por contra redundaría en tu iluminación nocturna en forma de tal sueño que al alba podrías adornar tu escribimiento porrético ejemplar.
tuyo,
pepacio de antioquía
amén
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