
Una de las virtudes la Nocturna Free era, entre otras tocar muy bien muy mal. A tope siempre.Tocar muy bien muy mal ninguna pieza. Sin lógica ninguna, en plena gloria.Y alguna vez llegó a decirse, insólito lo conveniente que sería ensayar para tocar aún peor. La savia misma. Abolida propuesta de inmediato.Para tocar como lo hacían, duchos, en total disonancia, tan acorde, había sido necesario, incruento seleccionar la especie, dura criba, filtrarla fieramente, en alambiques donde los fondos residuales, queman, fermentan abrasados, exclusivos, pues los cuatro individuos que tocaban tenían, ilegales, en sus mapas las células genéticas ignaras. Para tocar muy mal es necesario haber amado la desarmonía.
pepe
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Manuel Padorno, Inédito, 1989/96
pepe
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1 comentario:
poco puedo decir, que estoy recién cagado, acaso.
òscar.
padornazo!!!
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