¿recuerdas aquél sonido, un pequeño artilugio parecido a un salero que, al darle vuelta, sonaba como una vaca?. bien, mi hermano, un tipo muy particular –al que adoro– me ha traído uno. me fascinan las vacas, su mirada. desde siempre. creo en ellas, confío en ellas. el caso es que todavía sigo creyendo que adentro de este pequeño presente vive una vaca. así que la he acomodado en la alacena, junto al vidrio de las hierbas. no sé si tengo cuatro estómagos, pero me gusta cuidar lo que escribo para ti, que no te conozco pero aprecio tanto que nos visites.òscar

No hay comentarios:
Publicar un comentario