"al pagar su café ya sólo le quedaban 91 palabras. no obstante, salió del bar diciendo: "buenos días". caminó hasta su casa dando un rodeo; no quería llegar hasta que la asistenta ya se hubiese ido. al tomar una de las avenidas reconoció un rostro que le saludó efusivamente. él lo cortó argumentando "tengo prisa atroz" (economizó "una"). sintió cómo el bolsillo donde guardaba inconscientemente las palabras iba poco a poco disminuyendo su volumen. ahora sí, abrió la puerta con llave. no había nadie en la casa excepto la gata. así, decidió pronunciar sus últimas palabras: "puto crucigrama". y enmudeció".
òscar

3 comentarios:
Dit breument:
Molt bo.
Rosa se me ha adelantado....; nada que añadir, más que comprobar que mi amigo Òscar es un fiera.
pepe
moltes gràcies, rosa!
òscar
* sí, pepe, un burro. ¡qué maravilla!
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