
tomar a conciencia.
tomar de mí. del resto.
no recuerdo haber escrito tantos correos electrónicos más que en este fin de semana. no recuerdo tampoco tener tantos libros sobre la mesa de noche, sobre el escritorio. tanta gente que me rodea en una habitación solitaria.
el calefactor sigue encendido. no toda la ropa se secó ayer. su ruido monolítico me acompaña con certeza. también el piano. y la escritura. y la lectura. empiezo a sentirlas como necesarias. ahora. si. no antes. una situación que me extraña y me entraña.
no regresa el buen tiempo y el viento tiró varias veces la ropa al suelo. recogí. me recogí. seguí acompañado de susurros en alemán.
la escritura. ahora que no está, se hace más consciente. la hago presente a conciencia. en mi perfil de la web de sopa decía: “escribo poco. ya lo dije. creo que el verso va madurando por dentro”. soy consciente que no me creía esas palabras cuando lo dije. no hace tanto. ahora sí que se hacen presentes. simular estados que al final sean reales, porque permanece latente esa necesidad.
hago una fotografía a la lámpara de mi habitación. me la descargo en el ordenador. las fotos oscuras pesan menos que las luminosas. me lo tomaré como una metáfora de nada en concreto.
la escritura. latente.
por fin.
mariano
























